A ti que, terminas Nutrición Humana y Dietética (discurso fin de carrera)

Hace solo unos días, la Universidad de Alicante quiso dar voz a muchas de las cuestiones que se tratan en este blog invitándome a dar el discurso de fin de carrera de Nutrición Humana y Dietética, lo que tradicionalmente se conocía como “lección magistral”.

Sinceramente, es uno de los mayores honores que he podido hacer en la que fue mi casa y donde me inicié a los estudios de esta disciplina. Pero especialmente tengo que agradecer el esfuerzo del alumnado de último año por llevarme y por haber tenido la osadía y deferencia de invitarme para que pudiera dedicarles unas palabras.

El mensaje que quería dar lo tenía muy claro, y ahora que está disponible el vídeo de la graduación creo que es una buena idea compartir estas palabras por si quizás a otros futuros profesionales y compañeros les puede ser útil.

Aquí está el vídeo del discurso, concretamente desde 25:38 a 52:30.

Tras ello toma la palabra mi ya compañera NostalgiaAlimentaria, que es el vivo ejemplo de la idea de mezclar pasiones. Lástima que al terminar el acto pudiera compartir solo unas pocas horas de tiempo con la gente de la que es prácticamente mi casa, y asistir a solo una cena, pero es un placer volver a ese maravilloso campus y facultad.

¡Gracias por hacer sentir que las futuras generaciones serán mejor que las actuales!

¡Mucha suerte en el futuro compañeros y compañeras!

Las palabras escritas previstas en el discurso, y ligeramente modificadas en la intervención eran las siguientes:

Discurso graduación: Nutrición Humana y Dietética 2016 (Universidad de Alicante)

Em van a permetre que parle en castellà, que sóc d’Albacete i el valencià ens ix amb un accent molt rar en la Mancha i seria molt graciós”

¡Pues otra vez por aquí! Hace nada yo estaba aquí, en traje y con corbata. Lo juro.Mi madre entre el público, yo aquí con más pelo.

Y empecé a contarle cosas a mis compañeros, cosas muy bonitas, reflexiones, preciosos deseos para el futuro… Me acuerdo que en mi promoción citamos el derecho a soñar de Eduardo Galeano, ese derecho que no está recogido en nuestra declaración universal de derechos humanos… Era un día genial, de reflexión, de celebración y este también va a ser vuestro día genial.

En definitiva éramos jóvenes que esperaban que sucedieran cosas. Algunas se han cumplido, otras han empeorado, y algunas siguen igual en nuestro país.

La crisis que ese año empezaba no se quiere marchar todavía.
Nuestra profesión sigue sin esta tan reconocida como merece.
Eduardo Galeano ya no sueña, ha muerto.

Pero, todo sigue, y parece que mejor.

La alimentación es uno de los temas que más preocupan a la sociedad.

Esta universidad ya tiene varios D-N como profesores, excelentes profesionales por cierto. ¡Enhorabuena a la Universidad por haber incorporado a D-N como docentes! Yo no tuve la suerte de tener a ninguno que lo fuera. ¡Os lo merecíais!

Y lo mejor de todo, cada año somos más, mejores formados, más comunicados entre nosotros, pero sobre todo con más herramientas a nuestro alcance.

Los nutris de hoy tenéis muchas más oportunidades y fuentes de información que cuando salimos de aquí en el 2009 en plena crisis.

Si nosotros pudimos, vosotros de calle. Porque ahora mismo lo tenemos todo a nuestro favor.¿Y diréis? ¿A favor para qué?

¿Para conseguir trabajo? ¿Para triunfar? ¿Para tener éxito? ¿Para ligar? ¿Para ganarme la vida? No, no, no. Eso va a depender de otros factores.

Lo que tenemos a nuestro favor hoy, es la posibilidad de ayudar a la gente de una manera diferente a la que podíais ayer.

Y será entonces, cuando empecéis a hacer eso: ayudar, colaborar. Lo que os llevará de manera indirecta al trabajo, al éxito, a la tranquilidad, o whatever you want.

¿Cómo podéis ayudar a la gente siendo D-N? Pues como más os guste.

En una consulta, una clínica, en un equipo deportivo, una empresa alimentaria, divulgando a vuestro alrededor, formando a la gente… lo que sea, pero que ayude. Y que ponga en valor vuestro conocimiento y vuestra capacidad de cambiar las cosas.

A lo mejor no lo sabemos todavía, o tenemos que coger conciencia, pero somos la profesión sanitaria que ahora mismo más puede cambiar el paradigma de la salud y de la sanidad en nuestro país. No estoy exagerando. Mirad, para las familias y amigos

Estamos en una situación en el que la gente no “muere” como hace tiempo: La gente hoy se mata a sí misma, con malos hábitos: fumando, bebiendo, no moviéndose, comiendo cosas que son comestibles, pero no son comida.Y está la otra mitad, la gente a la que matamos con ignorándola y con nuestras omisiones, con la pobreza, con la desigualdad. La mayoría de muertes son evitables, con decisiones.

Hoy, apenas tenemos problemas nutricionales. No son problemas de salud. Son consecuencias de problemas humanos, sociales. La mitad del planeta enferma con su opulencia, mientras a la otra mitad la empujamos a la malnutrición.

Tenemos líderes que han fracasado como seres humanos, porque permiten por un lado que sus ciudadanos caigan enfermos, con una publicidad que campa a sus anchas, con unos productos alimentarios superfluos, con una atención sanitaria deficiente en nutrición… Y mientras dejamos en inanición al Sur del planeta.

Pero nuestra profesión, es capaz de cambiar las cosas, porque es una profesión sanitaria que empodera, que es capaz ya solo de de tratar patologías, o de prevenirlas… sino de cambiar vidas, de cambiar familias, entornos, ambientes… y transformarlos en saludables.

No hay nada más efectivo que educar a las personas para que tomen las riendas de su vida. Esa es la intervención de salud más eficiente que existe, por cada 1€ invertido en un D-N que enseñe hábitos alimentarios, el sistema es capaz de ahorrarse 40€ en el desarrollo de patologías asociadas.

Si tan mal vamos de fondos, de caja, dejemos de tomar medidas cortomiristas y preocupémonos por la salud de las personas y porque sean capaces de seguir una vida saludable.

Necesitamos llegar antes a la enfermedad. No solo por el dinero, sino por el bienestar de nuestra gente, de vuestra familia, de vuestros amigos.

No podemos ofrecer como única respuesta unas pastillas dadas mal y tarde, o una dieta de cajón sin enseñar buenos hábitos. Así no. Para esto no hace falta ser una eminencia en Sanidad. Solo sentido común. De ahí que vayáis a ser cruciales, y necesitamos a los D-N muy bien formados.

Os van a decir que nunca os dejéis de formar. Eso es cierto, pero no toda la formación de esta vida es seguir con un máster o con otras carreras porque no sé lo que hacer. La formación humana es más importante aún, porque trabajamos con personas.

También os van a decir que emprendáis. Eso es cierto, es importante involucrarte y desarrollar proyectos personales. Pero que no nos engañen, el emprendimiento no puede ser la excusa ni el eufemismo de “búscate las castañas”. Porque un estado y los políticos tienen la responsabilidad de ofrecernos un futuro digno.

No hablamos de un trabajo bien pagado, o de salidas laborales a la carta. Hablamos de dignidad. Cosa que escasea bastante en quienes toman las decisiones en nuestro país.

A nuestra generación, (los veinteañeros, estoy muy orgulloso de ser un veinteañero) se nos dijo desde que éramos pequeños, desde el instituto. “Estudia algo que tenga salidas”

“Sonríe, sé bueno, pórtate bien, espera tu momento, si lo puedes soñar lo puedes hacer. La vida te recompensará con trabajo, riqueza, amor y buen sexo. Al final tendrás lo que te mereces” ¡Y no! La vida no es una frase de Coelho, una taza de Mr Wonderful, ni un anuncio de Evax. Normalmente las cosas hay que currárselas, mirad a vuestra familia, y preguntaros si no se lo curran día a día.

Muy pocas personas son felices por suerte. Normalmente implica mucho esfuerzo, mucho repensar, y muchas decisiones.

“Haz algo que tenga salidas” Qué palabra más fea. “Salida laboral”, como si fuese un limbo, un incendio, una incertidumbre que hay que resolver pronto.

A la situación que vivís mañana no hay que “darle salida”, la tenéis que disfrutar, especialmente porque tenéis la opción de elegir. ¡Qué privilegio poder elegir! Y qué importante es elegir bien.

Y si os equivocáis no pasa nada. Todos nos equivocamos, mucho. ¿Le has dedicado un año a un trabajo que no te gusta? Pues bueno, eso que ahora tienes claro y has aprendido. ¿Qué has hecho un máster que te ha valido de poco? Bueno, pues eso que te llevas, has conocido a gente, has aprendido a investigar y más titulitis… ¿Un año estudiando inglés y haciendo prácticas? Genial, ya te puedes ir fuera. ¿O por qué no los que habéis empezado más tarde?

¡Nunca es tarde! Cambiar tu vida a los 30, estudiar otra carrera a los 40.

¿Dónde está escrito que hay que concatenar los estudios año tras año sin respiro, o sin cambiar el rumbo? Vais a tener muchas dudas, es normal. Yo al terminar hice un máster, porque tenía miedo de salir. Y al terminar el máster, volví a Alicante, a adaptar la diplomatura al grado. ¿Para qué? Porque no sabía que hacer. Y al terminar, pues a seguir estudiando… porque no estaba nada claro. Más cosas para colgar en la pared. ¿Y qué?

Hoy me doy cuenta, de que lo más importante es que al menos nunca dejé de hacer las otras pequeñas cosas, lo que me apasionaba.

No me gusta recurrir mucho a las experiencias personales. Porque hay que tomarlas con mucha precaución. Ya sabéis que los estudios con N=1 no son muy extrapolables. Así que tomároslo como un enfoque distinto.

Toda la vida se nos ha dicho que tenemos que estudiar lo que tiene salida. Centrarnos en los estudios, no tener distracciones…

Si yo hoy hubiera seguidos esos consejos, no tendría la dos cosas que más le han dado sentido a mi actividad actual: Mi voluntariado en los scouts, y abrir un blog

Durante la carrera me pasé todos los fines de semana volviendo a Albacete, para estar con mis chavales en mi grupo scout. 10 fines de semana en toda la carrera en Sant Vicent. ¡Menos mal que mi madre nunca me dijo déjate de tonterías y céntrate! Porque ella sabía que no estaba perdiendo el tiempo, que esa era mi otra universidad.

Y más adelante, en el 2010, decidí en un cabreo monumental con la vida, y con la universidad abrir el blog de Mi Dieta Cojea, en el peor momento posible. Justo cuando más cosas estaba estudiando tras la carrera y más carga de trabajo tenía en el voluntariado.

Y mis compañeras de piso no me dijeron nunca “eso es una pérdida de tiempo” ponte con lo que importa. Lo que importa, lo que nos hace diferentes, casi nunca aparece en el Currículum. Hacer lo que me apasionaba era lo que me permitía seguir a ese ritmo.

Pero si las hubiera dejado, ahora tendría simplemente títulos, pero no sería yo. Las personas no somos méritos, logros, premios extraordinarios ni diplomas. Somos lo que hay detrás, nuestros valores y lo que somos capaces de hacer. No dejéis nunca las cosas que os definen.

Sois algo más que graduados en NHyD, sois deportistas, voluntarios, lectores, tocáis un instumento, amáis el cine, os gusta la fotografía, bailáis o hacéis simplemente algo que os apasiona. Intentad fusionar lo que os apasiona con la nutrición, si es que no es la nutrición lo que os vuelve locos. Yo en la carrera no estaba enamorado de la nutrición. Me enamoré con el roce, con el contacto. Contándola. Me di cuenta de que lo que me llenaba era contarlo.

Me siento identificado con esa frase de Carl Sagan, probablemente el mejor divulgador científico que ha habido que dice “Después de todo, cuando estás enamorado, quieres contarlo a todo el mundo. Por eso, la idea de que los científicos no hablen en público de la ciencia me parece aberrante”

No sé lo que es el éxito del trabajo. Lo que sé es que las horas se me esfuman trabajando, pierdo la noción del tiempo. Se me hace de noche haciendo lo que me apasiona.

No sé si gano mucho o poco. No sé si tengo buena o mala consideración. No sé si tengo mucho poder o poco.

Solo sé que ni en mis mejores pronósticos me veía a mí mismo con la sensación de no trabajar, sino de disfrutar. Si tuviera que daros un mensaje sería ese.

Intentad buscar algo no que tenga salida, sino que os apasione porque lo haréis felices y con excelencia. Hoy estáis a tiempo de elegir, y en 10 años también lo estaréis.

Desde mañana os van a persuadir, os van a seducir porque sois personal sanitario. Aparecerán en vuestra vida personas y proyectos garrapata, que quieren aprovecharse. Y tenéis que ser conscientes que

  • Vender cosas que no funcionan NO es éxito.
  • Poner dietas milagro NO es triunfar.
  • Engañar a la gente NO es ganarse la vida.

Valemos mucho más que eso. No os rebajéis de esa manera. No dejéis que os exploten. No precaricéis vuestro trabajo. Cada ofensa laboral que rechazáis es un éxito para la profesión y nos pone en valor, ni más ni menos, simplemente en el correspondiente.

Si miráis a vuestro alrededor. En vuestra formación se han invertido muchos recursos, y esperanzas. Horas de vuestro profesorado, dinero y esfuerzo de vuestros familiares. Haced que se sientan orgullosos de lo que hacéis. Familias no dejéis ni invitéis a que se rebajen, sé que es duro. Que encontrar trabajo cuanto antes es hoy en día una prioridad. Pero más prioridad es que vuestros hijos e hijas sean personas íntegras y os sintáis orgullosos de lo que están haciendo.

Una cosa es empezar humildemente desde abajo, y otra es vender vuestros valores. No vendáis vuestros valores, es lo más caro que tenéis.

Alguien estará pensando, bueno “Eso lo puedes decir tú que tienes trabajo, no te jode” pero en realidad no es AHORA cuando lo digo sino desde siempre.

Y creo firmemente que es ese enfoque el que hoy permite ser feliz con la nutrición.

Os tengo que decir una cosa a las familias. Dadles espacio. Dadles tiempo, que se aclaren, porque no sabemos qué hacer. Ahora que no nos escuchan, no tenemos ni idea de hacer dietas cuando salimos.

Ahora necesitan encontrarse, salir del bucle, por eso hacemos cosas por inercia, y por miedo. Muchas veces no tomamos las mejores decisiones porque nos han construido un miedo, irreal. Pero la vida les va a estar esperando uno, dos, tres años… y ahí, os van a necesitar más que nunca. Dejad que se vayan, de casa, o fuera del país. Que cambien.

Si no lo hacen ahora puede que se pierdan la experiencia de vivir algo incomparable. No os preocupéis, los que nos fuimos al extranjero, regresamos, y si deciden no volver, creedme, es porque fuera encontramos esa pieza que nos faltaba.

Al profesorado: Sé que los profesores no estamos en un situación cómoda. Que solo tenemos obstáculos. Pero en nuestra manos tenemos proyectos de vida.

Esta gente se merece ese esfuerzo por actualizarme, por estar al día, por ser humilde, por reconocer errores, por centrarnos en sus inquietudes… Todos estamos aquí por culpa de nuestros docentes. Docentes de verdad. Educadores. Tenemos un compromiso y una responsabilidad, y es el de ser fuente de inspiración, no ser personas que leen power points ni recitan textos que se copien en clase. Guttenberg inventó la imprenta, y tenemos fotocopias.

Gracias a la universidad de Alicante por haber hecho un ejercicio de reflexión y ser consciente de que no hay educación que pueda marcar tanto a esta gente como la otro D-N hablándoles de tú a tú.

Y a mis futuros colegas, Dietistas-Nutricionistas: 
Las cosas más útiles para vuestro desempeño profesional no las habéis conocido ni aprendido todavía. Mañana es el momento para dejarse las excusas en casa. Y no patalear por el intrusismo, porque no estamos reconocidos, o porque no tengo plazas en sanidad. Mañana es el día para conquistar esos logros. Ya los disfrutaremos más adelante.

Los profesionales de hoy, siempre usamos los puentes que otros compañeros antes construyeron para nosotros. 
No tenéis que ser lo más listos, ni los más guapos, ni los que ganéis más pasta… No intentéis ser modelos profesionales, sino modelos de personas.

Simplemente ser mejores que ayer, dejar vuestro entorno mejor de cómo lo encontrasteis. El reconocimiento de la profesión no se espera. Se busca y se pelea Nuestro código Deontológico dice que tenemos que actuar con excelencia. No hay mejor aval que un compañero o compañera que sea ejemplar en su día a día, esa es la mejor carta de presentación para la profesión.

No olvidéis que no sois repartidores de dietas. Sois
 prescripción de consumo, de conducta. Impulsáis un modelo de sociedad. 
El modelo de ética que queráis tiene que estar en cada acción que hagáis.

Para terminar, efeméride: 
Hoy, en 1900 nacía Antoine de Saint-Exupery el escritor del Principito, un libro que hay que leer al menos, una vez al año. Recurro a dos citas de esta obra de arte.

Recordad que nadie os puede conocer por vuestro CV porque lo esencial es invisible a los ojos. Y por supuesto, no olvidéis que “Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos.” No vendáis vuestros valores. Ayudad a los demás. Haced todo lo que esté en vuestra mano. Actuad con excelencia

Pero sobre todo haced las cosas que os llenen, porque son las que le dan sentido a nuestras vidas.

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3 thoughts on “A ti que, terminas Nutrición Humana y Dietética (discurso fin de carrera)

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